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Genaro Lozano

¿Popular o diferente?

Morena prometió regenerar la vida pública de México y muchos de sus votantes esperaban una renovación de la vida partidista también

Por Genaro Lozano

La candidatura presidencial de Morena se definirá hasta el año próximo, pero las tres corcholatas que más suenan llevan meses desafiando las reglas electorales para hacer lo que el proceso de nominación del partido gobernante ha impuesto: Ganar un concurso de popularidad entre la militancia, que realmente es una competencia de afinidad con AMLO. Esto es en perjuicio de la democracia partidista, de la misma militancia de Morena y de los votantes en general.

Morena prometió regenerar la vida pública de México y muchos de sus votantes esperaban una renovación de la vida partidista también. En este sentido, varios militantes de Morena comentan en privado que su partido ha fallado en democratizar los procesos. El sorteo de candidaturas, la polémica tómbola, fue defendido como un acto democratizador, pero criticado por ser un método populista. Morena no ha decidido hacer un contraste de ideas para definir a su persona candidata presidencial para el 2024 y esto impide diferenciar a dos de las tres corcholatas y conocer a la tercera.

¿Quién puede dudar que Marcelo Ebrard o Claudia Sheinbaum sean progresistas? Quien repase a Ebrard como jefe de Gobierno recordará su apoyo al derecho a decidir, al matrimonio igualitario o a la identidad de género. Quien ha seguido a Sheinbaum sabe de su apoyo a la salud de las personas trans, a las familias diversas o al derecho a decidir. Es decir, la pregunta entre Ebrard o Sheinbaum tendría que ver más con ¿cómo avanzarían los temas de derechos? más que si los avanzarían o no. Respecto a la seguridad, Sheinbaum cambió de postura respecto a la Guardia Nacional y respalda el uso de Fuerzas Armadas en seguridad pública. Ebrard no se ha visto obligado a posicionarse sobre el tema de la seguridad por su cargo como jefe de la política exterior. Por su lado, pocos votantes conocían a Adán Augusto López antes de que fuera secretario de Gobernación y pocos conocen sus posturas sobre temas progresistas.

El método de selección de la candidatura de Morena no permite que se contrasten ideas. La marcha del Presidente de la semana pasada fue muy reveladora en cuanto obligó a Sheinbaum y a López a no perder el paso para salir en la foto con el Presidente y a Ebrard a tomársela en el abrazo del pódium en el Zócalo. Eso es la competencia de Morena hoy. Un concurso para la militancia de ver quién es la figura que garantizaría la continuidad de AMLO, cuál es la figura más cercana al Presidente. Esto no permite que el electorado conozca si las diferencias entre Sheinbaum y Ebrard son grandes o sólo de matices. Mucho menos permite conocer quién es la tercera corcholata y qué piensa.

Sin embargo, Morena no es el único culpable de la falta de contraste. Son las reglas que tenemos hoy que impiden la presentación de propuestas y de promoción pública. Por ello, las tres corcholatas hacen malabares para darse a conocer. Se pelean con el INE por bardas de promoción anticipada, comen garnachas en TikTok o postean alabanzas al Presidente en Twitter. Por eso, ninguno destaca ahorita quién es sino más bien presumen su cercanía con AMLO.

Una vez que sepamos quién será la corcholata de Morena, vendrá el enorme reto de cómo hacer campaña. El Presidente sigue siendo muy popular, pero encabeza un Gobierno no tan popular, según las encuestas. Quien sea que busque suceder a AMLO tendrá la difícil tarea de pegarse a su popularidad, pero al mismo tiempo distanciarse de él respecto a votantes de clase media y en los centros urbanos de México. Al mismo tiempo, Marcelo, Claudia o Adán Augusto tendrán que tomar cierta distancia y hasta autocrítica del sexenio lopezobradorista. Para Sheinbaum esto sería en teoría más fácil porque ella no ha sido parte del gabinete, pero al mismo tiempo muchos sectores la han criticado por falta de autonomía respecto al Presidente. Sea quien sea de los tres, el votante que no es de Morena, que es la mayoría del País, necesita conocer mejor a los suspirantes presidenciales y eso no lo hemos visto hoy.

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